Desarrollar el turismo

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En una discusión a la que hallamos mucho de política se encuentra la obra del aeropuerto de Chinchero, que ha recibido críticas a nuestro parecer desmesuradas, si bien es cierto que sus inicios presentan una serie de actos por los cuales podría hablarse de corrupción, de la que aparentemente sí tuvo muestras; para muchos el empeño que da muestras el Presidente Vizcarra sería una confirmación, pero si nos ponemos en un término objetivo creemos que si hay irregularidades deben ser lo antes posible reveladas sin obstaculizar la ejecución de la obra; la respetable revista “Caretas” ha manifestado su disconformidad, sobre criterios técnicos, por ejemplo su altitud que bordea los 3700 metros, lo que ocurre es que la atmósfera tiene menos densidad y la velocidad de despegue debe ser mayor, la solución por supuesto es una mayor longitud de pista que permita a las aeronaves alcanzar dicha velocidad, el aeropuerto de El Alto en La Paz es aproximadamente 4000 metros; otra observación es que se trata de una laguna seca cuya capacidad portante del terreno es baja, hemos tenido oportunidad de conocer el diseño de la pista de aterrizaje cuyo espesor es casi 200 centímetros, adecuado a los aviones A 380-800 con un peso de casi 600 toneladas; dicho tipo de avión es de largo alcance y se ha propuesto que los vuelos internacionales lleguen directamente allí sin pasar por Lima lo que descongestionaría al aeropuerto Jorge Chávez .

El turismo es la industria sin chimeneas, que no contamina y permite ingresos de divisas formidables, tenemos un tremendo potencial que debe ser aprovechado, Machu Picchu es nuestro símbolo pero no es el único destino, en junio mencionamos Choquequirao como alternativa, además de los ya conocidos Nasca, Chan Chan, Kuélap; a pesar de ello Perú el 2018 recibió 4.4 millones de turistas y Chile 5.7 millones, eso nos da una idea de un mejor manejo de los sistemas turísticos; Egipto que es nuestro equivalente en arqueología recibió 11.3 millones, Francia 90 millones y su meta es llegar el 2020 a 100 millones, lo paradójico es que en Perú ya se está hablando de un techo y se quiere aplicar un estudio de impacto patrimonial con la finalidad de preservar nuestro patrimonio arqueológico, lo cual está bien pero sin tener que reducir la cantidad de turistas, todo lo contrario.

Dicho estudio para el aeropuerto de Chinchero lo limitaría enormemente a pesar que aún no se han generado las comodidades para visitar Choquequirao que consistiría en un sistema de casetas funiculares llamados teleféricos, ya que actualmente el traslado demora  días y debe realizarse a pie, es un buen sistema que encanta a algunos turistas, pero que limita su cantidad.

Encontramos absurdo que se quiere limitar la visita de turistas al Perú con el argumento que se arruinaría el patrimonio arqueológico, el turismo proporciona divisas sin contaminar y a los peruanos nos da la satisfacción de sentirnos herederos de las culturas que lograron obras como Choquequirao, Machu Picchu, y las otras maravillosas creaciones de nuestros antepasados.