Encuestas duras

0
37

La empresa DATUM ha realizado una encuesta de percepción del grado de corrupción de los políticos peruanos del máximo nivel, publicada en el diario “Perú 21” el día 17 de enero, observamos que la población es sumamente dura, podemos deducir que la constante revelación de más y más actos no la ha aletargado ni resignado a aceptarlo como una realidad; hay la voluntad de enfrentarla; por otro lado debemos hacer notar que a dichos políticos la misma población los ha colocado en el sitial donde se hallan, y está pesando el concepto de la oclocracia, que en el Perú es particularmente notoria debido al escaso nivel de nuestra educación.

PPK está en un nivel relativamente bajo, 85 % pero que en realidad es altísimo, aunque aún está investigado ya tiene prohibición de salida del país; se le han descubierto vinculaciones con Odebrecht cuando ejercía de Ministro en el gobierno corrupto de Alejandro Toledo, ese cargo le pasó factura hasta llegar a ser destituido como Presidente de la República; habida cuenta además de su avanzada edad su futuro político está enterrado.

Susana Villarán, demostrando que la corrupción es ambidextra y le ha quitado a la izquierda la careta de ser progresista, iguala en 85 % con Kuczynski; sus vínculos con dicha empresa y otras de la misma nacionalidad le han dado este dudoso privilegio, en la campaña para evitar ser revocada no solamente su equipo habría recibido dinero sucio, sino que una parte la habría recibido ella misma, su futuro también es incierto y seguramente le espera la cárcel.

86% para Keiko Fujimori, su situación es especial ya que aparte de parlamentaria, de dudosos méritos, no ha sido autoridad del ejecutivo, pero tiene dos investigaciones de fondo, torpemente intentó justificar la forma de financiar su campaña electoral con cocteles, y en forma vinculada, el que tres de sus íntimos allegados, uno de ellos hoy prófugo habrían recibido el encargo de llevarle dinero sucio, además está la demoledora anotación en agendas “aumentar 500 Keiko y hacer visita”, ella está presa por la primera causal, pero sin duda aspirará nuevamente a la presidencia de la República, los resultados estarán influídos por la pésima gestión de su partido en el actual Congreso.

Hablar de Ollanta Humala es  hablar de corrupción, así lo percibe el pueblo peruano con 88 %,  estuvo preso y aún aspira a nueva postulación; su esposa, cómplice y asesora de cosas torcidas Nadine Heredia, lo supera con 89%, prácticamente no habría obra bien concedida en el período que juntos gobernaron, se dice que en un mes se iniciará su proceso.

Alan García con 92 % de percepción, sus antecedentes son dudosos a pesar del buen segundo período; en su partido se estila que hayan quienes se inmolan por él como el caso de Mantilla y Chinguel, su soberbia le trae antipatías; finalmente el innombrable, el cholo sagrado con 93 %, su oportuna fuga a pocos días de destaparse el escándalo Odebrecht es un reconocimiento de culpa a pesar de su voz engolada y su retórica. Es lo que piensa el pueblo peruano.