La nueva era

0
211

Continuando con las perspectivas del transporte en el futuro casi inmediato, ahondaremos en los automóviles autónomos, los cuales ya existen y han tenido accidentes, pero la realidad es que serán mucho más seguros que los conducidos por una persona y de no ser así no obtendrán la aprobación legal; con su difusión decenas o cientos de miles de vidas se salvarán a medida que caigan las tasas de accidentes, lo que generará un ahorro adicional para las flotas de taxis-robots, el precio del seguro caerá, mientras que para quienes insistan en continuar conduciendo sus propios vehículos se incrementará.

Según los visionarios tecnológicos, no pasará mucho tiempo antes de que todo el mercado se aparte, de manera irreversible, del modelo de propiedad del automóvil y del motor de combustión interna, RethinkX, por ejemplo, estima que en los primeros tiempos de regulación de los vehículos autónomos, el 95% de los kilómetros recorridos por pasajeros será en taxis-robots eléctricos, y que la cantidad de vehículos en las carreteras de EE.UU. caerá de casi 250 millones a 45 millones en solamente diez años.

El paso lógico siguiente será que se le prohíba conducir automóviles a los seres humanos, porque representan un riesgo para otros usuarios de la carretera; los efectos de gran alcance que tendrá esta revolución será cambiar la forma en que nos movemos, por supuesto habrán efectos negativos, para empezar, millones de trabajadores de la industria automotriz y taxistas deberán buscar nuevos empleos, pero cientos de miles de millones de dólares serán ahorrados por los consumidores, que ahora pueden gastarse en otros aspectos de la economía; nuevamente incidiendo en la comparación con el caballo, será como el cambio que se dio cuando surgió la primera diligencia y las personas dejaron de trasladarse cada uno en su montura; el número de autos se desplomará, eso liberará enormes cantidades de espacio en nuestros pueblos y ciudades, además de los grandes beneficios ambientales de convertir los autos del mundo en eléctricos; la fortaleza de este trastorno no está impulsada por las reglas sobre la contaminación o las preocupaciones por el calentamiento global, sino por el incentivo más poderoso, el dinero en efectivo, no hay duda de que la reducción radical de combustibles fósiles retardará el cambio climático y reducirá masivamente la contaminación del aire.

La compañía Tesla que trata de mantenerse a la vanguardia de esta ola  tecnológica ya anuncia para dentro de 2 años fabricar automóviles sin volante ni pedales, es decir la revolución completa; Ford en 1908 generó la revolución de los automóviles y su masificación, ahora es posible que Tesla nos lleve el 2020 a la nueva revolución de los autos eléctricos robots y a la liberación de la dependencia de poseer un automóvil; recordemos que es la peor inversión posible, aparte de la comodidad es el bien que pierde cada día su valor, en nuestra editorial anterior comentábamos que posiblemente su próximo automóvil será eléctrico, deberemos añadir que quizás sea robot y un Tesla.