La Pampa

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En nuestra editorial anterior informamos la situación de un lugar de nuestro territorio donde el estado no hace acto de presencia, la Pampa en Madre de Dios tiene un mayor significado, la razón es la misma, la codicia de lograr el máximo beneficio explotando el oro, la minería ilegal allí está causando daños ecológicos de magnitud aún no entendida, se está degradando nuestra selva que es a la vez el pulmón del mundo entero.

El Ministerio de Agricultura y Riego se ha hecho presente mediante una Estrategia Multisectorial, para promover actividades económicas alternativas a dicha minería ilegal, que ya ha dañado más de 80,000 hectáreas de suelos precisamente en el sector llamado “La Pampa”; se intenta restaurar las áreas degradadas y promover el desarrollo agrícola – forestal además de fortalecer las cadenas de valor existentes, el Gobierno Regional y los gobiernos locales de Tambopata e Inambari han sido invitados a participar de esta importantísima gestión; el Director Ejecutivo de la Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, Serfor, ha anunciado que restaurar La Pampa en los sectores B y C demandaría S/. 240 millones en un plazo de 15 años; el sector C es el más afectado al haber recibido el mayor impacto de la minería ilegal, son 12,000 hectáreas deforestadas y altamente afectadas, mientras en el sector B existe un grado menor de degradación abarcando un área de 70,000 hectáreas, allí se realizará un estudio para conocer el grado de contaminación y determinar la actividad agrícola a desarrollar; en el Sector A que abarca toda la región se busca intervenir áreas no vinculadas a la minería ilegal pero mejorar su desempeño productivo.

Desearíamos aplaudir esta iniciativa pero nos encontramos que no será suficiente desde el punto de vista del planeta, la codicia es el motor de todas las catástrofes ecológicas y es inherente al ser humano, por lo tanto persistirá en el área hasta que se tomen medidas que hagan sentir la autoridad y la normativa, se han estado destruyendo algunos enclaves de la minería ilegal, pero parece que sin un plan integral y más con carácter mediático; la degradación del suelo no es el único problema sino el uso de insumos contaminantes, los cuales mediante las abundantes lluvias de la región han pasado de los terrenos a los arroyos y finalmente a los grandes ríos, en los cuales la fauna se está contaminando en niveles crecientes actualmente ya detectables, ya se han dado las alertas correspondientes; gran parte del alimento de la zona se basa en la pesca y este es un factor a tenerse en cuenta, los habitantes no solamente ribereños están ya expuestos a este riesgo que es gravísimo. En un país tan desarrollado y escrupuloso como Japón ya ha ocurrido en los 50, en la llamada enfermedad de Minamata por la zona donde ocurrió, por envenenamiento de metilmercurio con trastornos neurológicos graves, precisamente por consumir alimentos del mar; la acción deberá ser mucho más enérgica y eso esperamos.

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