Los insectos y los elefantes

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El famoso médico y virólogo estadounidense Jonas Edward Salk, padre de la vacuna contra la polio, dijo una vez que si desaparecieran todos los insectos de la Tierra, en menos de 50 años desaparecería toda la vida para añadir que si en cambio fueran lo humanos, los que desaparecieran, en menos de 50 años florecerían el resto de las formas de vida del planeta, Hoy en día, su visión es compartida por prácticamente todo el mundo, los seres humanos somos una plaga para el planeta, hasta el punto que reconocemos ser los culpables de la sexta extinción masiva de animales en esta era, ya la llaman Antropoceno.

Los insectos están desapareciendo a un ritmo alarmantemente rápido, como con los mamíferos, donde tenemos el récord de haber hecho desaparecer a más de tres centenares de especies por culpa de nuestras actividades. Si se hace un viaje largo en auto, el parabrisas acaba mucho más limpio que otros años según un ecólogo de la Universidad de Radboud, Holanda; entre 1989 y 2016 la biomasa de insectos voladores capturada en las reservas naturales de Alemania decreció a un ritmo estacional del 76% a pesar de haberse realizado en áreas protegidas y parques naturales, en las que el impacto de las actividades humanas debería sentirse menos; teniendo en cuenta que todo el tejido natural terrestre se construye sobre dos cimientos: plantas e insectos, y dada la relación simbiótica entre ambas, la noticia no podría ser peor.

Los científicos no cuentan con estudios similares a éste efectuado en otras áreas planetarias alejadas de Alemania; ni da razones sobre el ritmo al que desaparecen; en principio el calentamiento global debería de beneficiar a los insectos, pero curiosamente el declive es más observable que nunca en verano. Podría ser culpa de los fertilizantes o los pesticidas empleados en los cultivos próximos a estas áreas naturales o nuestro afán por modificar el paisaje, mientras los científicos intentan encontrar respuesta, hay algo que todos podemos hacer: cultivar plantas florales en nuestros jardines y terrazas.

En cuanto a los mamíferos: Las más de 300 especies erradicadas por las actividades humanas suman un total de historia evolutiva de 2.500 millones de años; estamos haciendo algo que dejará una huella perceptible durante millones de años detrás de nosotros, que hay especies con mayor valor evolutivo que otras, por ejemplo los elefantes, existen solo dos especies de elefante, perderlos sería como arrancar una rama grande del árbol de la vida. Los humanos estamos acabando con ramas completas del árbol de la vida. En un mundo sin grandes mamíferos, aquellas semillas de plantas que evolucionaron para ser ingeridas por los paquidermos o las jirafas, se pudrirán en el suelo sin nadie que las disperse en sus heces.

Nos encontramos ante un momento delicado en la historia natural del planeta, y tanto los pequeños insectos como los grandes mamíferos, parecen estar condenados; debemos actuar antes de que sea demasiado tarde, para detener la sexta gran extinción en el planeta Tierra.