Magister

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El jueves 30 de Enero el autor de la página editorial, Ing. Héctor Cáceres Contreras recibió el grado de Magister en la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann, y se le invitó a dar el discurso a nombre de los recién graduados, el cual trasladamos a la audiencia

El momento que vivimos hoy es de los que dejan huella, sin duda para todos es el punto final de una larga sucesión de ansiedades, alegrías y frustraciones resueltas, la mayor parte de quienes hoy reciben su diploma pasaron de adolescentes a adultos en las aulas universitarias y descubrieron la importancia de la perseverancia tras un ideal y todo lo que con el estudio se puede lograr.

La capacitación es una meta suprema, en lo personal y a nivel de la población nacional, lo dijo Thomas Jefferson, “un pueblo capacitado es la mejor garantía de la democracia”; las naciones que dedican sus mayores esfuerzos a la formación de sus jóvenes son las que desarrollan y logran elegir a los mejores líderes.

Einstein nos dijo que lo único permanente es el cambio, el siglo XX nos mostró hasta qué punto los seres humanos pueden evolucionar, los conocimientos van en el mismo acelerado ritmo y ello significa que la capacitación es permanente. Para mí volver a las aulas universitarias después de muchos años ha sido revitalizador, el afán del estudio no se pierde jamás y no solamente ante las urgencias de mantenerse al tanto de la evolución de los conocimientos, también por la propia satisfacción de trasladar la mayor eficiencia aprendida en favor del país, y de dejar nuestro rastro en las acciones que implican desarrollo; la rama que elegí, Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible lo considero en la cresta de la evolución pues nos hace volver los ojos al planeta en el cual moramos, al cual debemos todo y al que debemos proteger, a veces de nosotros mismos y utilizando las mismas armas de la tecnología.

En el “agradecimiento” de mi tesis mencioné “A mis maestros de la Escuela Superior de Posgrado, que convirtieron el estudio en una actividad agradable y provechosa”, y así fue, cada horario de clase era una charla magistral de un mundo maravilloso que auguraba la satisfacción de la labor que me correspondería ejecutar una vez concluyera esta etapa de mi vida.

El crecimiento del país ha tenido tropiezos en los últimos años, y sin crecimiento no hay desarrollo; se necesita el aporte de una clase profesional bien preparada y bien intencionada que logre revertir la actual tendencia, el Perú es rico en recursos naturales que deben ser explotados respetando  la naturaleza; cada promoción de profesionales están contribuyendo a colocar al Perú en un sitial de instrucción más elevada.

Corresponde a quienes hoy somos actores de esta ceremonia el agradecimiento a la plana de docentes que nos proporcionaron las armas con las cuales cada uno de nosotros enfrentaremos las deficiencias que corresponde corregir en el país, estamos conscientemente preparados para hacerlo gracias a ellos; estoy seguro que nuestros docentes han puesto todo de su persona con la misma finalidad con la que nosotros haremos nuestra labor.

Sin el apoyo de mi familia habría sido imposible tener el aliento y disponibilidades que requieren los estudios superiores, ellos me acompañan hoy en este momento inolvidable.

Felicito a todo este selecto grupo de intelectuales que se incorporan al servicio del país, y los invito a continuar en este aprendizaje de conocimientos que es permanente.