Toledo en su laberinto

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Uno de los hitos que llevaron a los peruanos a descubrir que la nación se hallaba en un pantano de corrupción, fue cuando en Estados Unidos se reveló la forma de trabajo de la firma Odebrecht que comprometía a Alejandro Toledo en el cobro de coimas; a inicios del 2017 el ex Presidente trató de desaparecer de la escena al abandonar el país y publicar fotografías donde se le veía al pie de la Torre Eiffel, sin embargo poco después en febrero merced a la acción de Richard Concepción Carhuancho se descubrió que domiciliaba en Estados Unidos y se dio la orden de captura internacional; desde esa fecha Toledo disfrutaba de la hospitalidad americana, hasta que el Juez de la Corte Federal del Distrito Norte de California, Thomas Hixson, concedió al Perú la orden de captura que fue hecha efectiva diligentemente por la policía.

De este modo se cierra el capítulo de su vida donde lograba la impunidad, debiendo afrontar denuncias de sobornos millonarios, entre 30 y 60 millones de dólares que se han estado documentando; la acusación es sólida y difícilmente podrá eludirla quien fue llamado el cholo sano y sagrado, y que representó en algún momento la esperanza de los peruanos pobres los que en su situación podían aspirar a un futuro prometedor como lo logró él mismo, además asumió el retorno de los valores democráticos violados por Alberto Fujimori a quien combatió valientemente; a pesar de tener antecedentes ingratos como la negación de una hija debiendo hacerlo ante la amenaza de una prueba de ADN, su desaparición entre mujeres del hotel “Melody”, y su reconocida afición al licor, por la cual consumió fondos del erario nacional en abundancia; actitudes que lo definían como un héroe de barro, lo que quedaría confirmado. Mientras permanecía en Estados Unidos protagonizó algunos episodios callejeros en estado etílico, para decirlo en pocas palabras, traicionó al Perú.

En cuanto al Juez Hixson, Toledo y su costoso equipo de defensa no han podido demostrar que no existe peligro de fuga, y para el magistrado que sin duda está convencido de la culpabilidad del reo, hay indicadores que podría evadir la justicia; cuanto se le detuvo se halló un millón de dólares en efectivo y otros 40,000 en una maleta, además ya había realizado un intento de fuga hacia Israel, país que no tiene convenio de extradición con Perú, las explicaciones que son dadas no merecen confiabilidad; en Estados Unidos las acciones de los jueces se hacen para ir concretando la garantía judicial y tratando de evitar que el proceso se frustre, los jueces no deciden el arresto de las personas para llenar las cárceles, en ese país aprecian el valor supremo de la libertad como emblema de la nación; si el juez ordenó su detención fue porque consideró que existen razones de peso, y que debe permanecer en la cárcel porque es necesario que haya una relación de dependencia con su despacho; aunque no ha dado luz verde para la extradición de Toledo, está allanado el camino.

Alejandro Toledo fue un mitómano y dipsómano que a pesar de su formación académica no mostró sus dotes de estadista.