El sistema penitenciario peruano atraviesa una de sus situaciones más críticas debido a que 52 de los 69 establecimientos penitenciarios del país registran niveles de sobrepoblación. De acuerdo con cifras oficiales, la diferencia entre la capacidad de albergue y la cantidad de internos alcanza las 63.392 personas, lo que representa un hacinamiento del 152% y evidencia el desborde de la infraestructura carcelaria.
Entre los penales con mayores índices de sobreocupación figuran los establecimientos de Tacna, Sarita Colonia, Miguel Castro Castro, Abancay y Camaná, algunos de los cuales superan el 400% de su capacidad instalada. La situación repercute directamente en las condiciones de vida de los internos, quienes enfrentan limitaciones en el acceso a servicios básicos, alimentación, atención médica y espacios adecuados para su permanencia.
Frente a este escenario, el Gobierno aprobó el Plan de Deshacinamiento Penitenciario 2026-2028 con el objetivo de reducir la sobrepoblación y fortalecer la gestión del sistema carcelario. La estrategia contempla acciones coordinadas entre diversas instituciones del Estado para atender una problemática que, según especialistas y organismos competentes, compromete tanto la seguridad penitenciaria como el respeto a los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad.
Fuente: La República


