El último balance oficial de los megaincendios que azotan el sur de Chile confirmó al menos 19 personas fallecidas y más de 24 000 hectáreas consumidas por el fuego, principalmente en las regiones del Biobío y Ñuble, donde el fuego se propagó con rapidez desde la madrugada del domingo. El ministro de Seguridad, Luis Cordero, indicó que también se han registrado alrededor de 1 500 personas damnificadas y 325 viviendas destruidas, mientras las brigadas de emergencia continúan combatiendo múltiples focos activos en zonas afectadas por temperaturas extremas y vientos que dificultan las labores de extinción.
Las autoridades mantuvieron la declaración de Estado de Catástrofe en ambas regiones y reforzaron la respuesta institucional, movilizando recursos de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), bomberos y fuerzas de seguridad para hacer frente a la crisis. El gobierno ha reportado avances en el control de algunos incendios durante la madrugada, aunque el riesgo de reactivación persiste debido a condiciones climáticas desfavorables. Asimismo, se han implementado medidas extraordinarias para facilitar las operaciones de respuesta y protección civil.
La emergencia ha provocado evacuaciones y pérdidas materiales significativas, con miles de personas afectadas y servicios básicos interrumpidos en varias comunas. Las autoridades chilenas continúan evaluando el impacto total del desastre, que ha generado una amplia movilización de apoyo y coordinación institucional, mientras se investigan las causas de los incendios y se planifican esfuerzos de asistencia a los damnificados y de recuperación de las zonas afectadas.
Fuente: Diario Sin Fronteras


