Caracas envió el primer buque con crudo pesado directamente a Estados Unidos desde la reanudación de relaciones energéticas, marcando un hito en la dinámica comercial entre ambos países tras años de sanciones y bloqueos. El petrolero Gloria Maris, fletado por la comercializadora Trafigura, zarpó el 25 de enero desde el puerto de José, en el estado Anzoátegui, con aproximadamente un millón de barriles de crudo pesado venezolano Merey rumbo al Louisiana Offshore Oil Port (LOOP), en Luisiana. Este primer embarque forma parte de un acuerdo de suministro energético de hasta 50 millones de barriles pactado entre Caracas y Washington.
La operación representa un cambio significativo en la política energética entre ambos gobiernos, ya que Trafigura y otra comercializadora, Vitol, recibieron las primeras licencias del gobierno estadounidense para exportar petróleo venezolano este mes, tras un prolongado período de restricciones. Hasta ahora, Venezuela enfrentaba severos límites a sus exportaciones debido a sanciones que habían paralizado gran parte de su comercio petrolero con Estados Unidos, su principal socio histórico antes de 2019. Además del envío al LOOP, otro buque más pequeño partió con crudo hacia Curazao, como parte de la estrategia comercial ampliada.
El regreso del crudo venezolano a los puertos estadounidenses coincide con una tendencia más amplia de reactivación de exportaciones y ajustes en el mercado energético bilateral. La empresa estadounidense Citgo —antes afiliada a PDVSA— realizó su primera compra de petróleo venezolano desde 2019, adquiriendo 500 000 barriles de crudo que se entregarán a refinerías estadounidenses, reflejando una ampliación de la presencia venezolana en el mercado norteamericano. Estos movimientos energéticos se enmarcan en negociaciones y acuerdos de suministro valorados en miles de millones de dólares, con implicaciones tanto económicas como geopolíticas para la región.
Fuente: La República


