La periodista estadounidense Shelly Kittleson fue secuestrada en Bagdad, Irak, pocas horas después de haber recibido advertencias de seguridad por parte de autoridades de Estados Unidos sobre posibles amenazas en su contra. El hecho ocurrió en una transitada zona del centro de la capital iraquí, donde la reportera, con amplia trayectoria en Medio Oriente, fue interceptada por hombres armados.
De acuerdo con reportes oficiales, al menos dos sujetos la forzaron a subir a un vehículo tras un breve forcejeo mientras caminaba por la calle Saadoun. Las fuerzas de seguridad iniciaron una persecución que derivó en la captura de uno de los presuntos implicados luego de que uno de los autos utilizados se estrellara; sin embargo, otros secuestradores lograron huir con la periodista en un segundo vehículo, manteniéndose hasta el momento su paradero desconocido.
El Gobierno de Estados Unidos y autoridades iraquíes coordinan acciones para lograr su liberación, mientras crecen las sospechas sobre la posible participación de la milicia proiraní Kataeb Hezbolá, en un contexto de creciente tensión regional. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa han expresado su preocupación por el caso, advirtiendo sobre el alto riesgo que enfrentan los periodistas en zonas de conflicto y exigiendo una respuesta inmediata para garantizar su seguridad.
Fuente: La República


