La escasez de alimentos en Cuba ha provocado que cientos de personas recurran diariamente a los contenedores de basura para encontrar productos con los que puedan alimentarse. La situación se ha extendido en ciudades como La Habana, Santiago de Cuba, Holguín y Santa Clara, donde escenas de personas revisando desechos urbanos se han vuelto frecuentes a cualquier hora del día, reflejando el agravamiento de la crisis económica y social en la isla.
Especialistas y periodistas independientes señalaron que la reducción de productos entregados mediante la libreta de abastecimiento y el deterioro del sistema estatal de distribución han incrementado la inseguridad alimentaria. En provincias como Holguín y Guantánamo, reportes locales indican que algunas personas incluso cocinan en la vía pública con restos encontrados entre los desperdicios, mientras que otras utilizan alimentos desechados por camiones de entidades estatales para consumo o venta informal.
La crisis también afecta el acceso al agua y la alimentación animal, debido a la falta de recursos básicos y el aumento de la pobreza. En este contexto, Estados Unidos reiteró una oferta de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares destinada al pueblo cubano, propuesta que, según Washington, podría canalizarse a través de la Iglesia Católica y organizaciones independientes. Entretanto, las autoridades cubanas cuestionaron públicamente la iniciativa y negaron haber recibido una propuesta formal.
Fuente: Infobae


