El presidente de Rusia, Vladimir Putin, llegó a China para sostener una reunión de alto nivel con su homólogo chino, Xi Jinping, en medio de crecientes tensiones geopolíticas y pocos días después de la reciente visita del presidente estadounidense Donald Trump a Beijing. El encuentro busca consolidar la asociación estratégica entre Moscú y Pekín, fortalecida desde el inicio de la guerra en Ucrania y el incremento de las sanciones occidentales contra Rusia.
Durante la visita oficial, ambos líderes abordarán temas vinculados a cooperación energética, comercio bilateral, seguridad internacional y coordinación política frente a Estados Unidos y sus aliados. Según reportes internacionales, también se prevé la firma de nuevos acuerdos de cooperación y una declaración conjunta orientada a promover un “orden mundial multipolar”, además de avanzar en proyectos energéticos estratégicos como el gasoducto Power of Siberia 2.
La reunión entre Putin y Xi se produce en un contexto de creciente rivalidad entre Washington, Moscú y Beijing por la influencia global. Analistas consideran que China busca proyectarse como un actor diplomático clave mientras mantiene una relación pragmática con Rusia, país que depende cada vez más del respaldo económico y comercial chino ante el aislamiento impuesto por Occidente debido al conflicto en Ucrania.
Fuente: La República


