La Presa de las Tres Gargantas, considerada la central hidroeléctrica más grande del mundo, volvió a captar la atención internacional luego de que estudios difundidos por la NASA señalaran que su enorme capacidad de almacenamiento podría influir, aunque de manera casi imperceptible, en la rotación del planeta. La infraestructura, ubicada sobre el río Yangtsé, es capaz de retener alrededor de 40 kilómetros cúbicos de agua, equivalentes a unos 40 billones de litros.
De acuerdo con el geofísico Benjamin Fong Chao, del Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA, la redistribución de una masa tan grande de agua modifica mínimamente el momento de inercia de la Tierra, provocando una desaceleración extremadamente pequeña en su velocidad de rotación. Como consecuencia, la duración del día podría aumentar aproximadamente 0,06 microsegundos y el eje terrestre desplazarse cerca de dos centímetros. Los especialistas precisan que estos cambios son imposibles de percibir en la vida cotidiana y no representan ningún riesgo para la población.
Inaugurada en 2012, la Presa de las Tres Gargantas constituye una de las mayores obras de ingeniería del siglo XXI y desempeña un papel clave en la generación de energía y el control de inundaciones en China. No obstante, además de los debates sobre su impacto ambiental y social, este análisis científico ha puesto de relieve cómo grandes intervenciones humanas pueden producir efectos medibles a escala planetaria, aunque sus consecuencias prácticas sean insignificantes para el funcionamiento normal de la Tierra.
Fuente: La República


