Al menos 20 personas murieron y cerca de 90 resultaron heridas tras un masivo ataque con drones y misiles lanzado por Rusia contra Kiev, en lo que el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, calificó como el bombardeo «más masivo» contra la ciudad desde el inicio de la guerra. Los ataques alcanzaron zonas residenciales, un edificio de apartamentos, una estación de ambulancias y otras infraestructuras civiles, mientras más de 52.500 personas buscaron refugio durante la noche en estaciones del metro.
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia disparó 496 drones y 74 misiles, de los cuales la mayoría fueron interceptados por las defensas antiaéreas. Sin embargo, 25 misiles balísticos y 12 drones lograron impactar en 33 puntos de la capital y otras zonas del país, provocando incendios, derrumbes y una intensa operación de rescate entre los escombros. Las autoridades ucranianas denunciaron que entre las víctimas mortales había menores de edad.
Por su parte, Rusia aseguró que los bombardeos estuvieron dirigidos contra instalaciones militares y de infraestructura de defensa en respuesta a recientes ataques ucranianos sobre territorio ruso. Sin embargo, el gobierno del presidente Volodímir Zelenski rechazó esa versión y acusó a Moscú de atacar deliberadamente a la población civil. Tras la ofensiva, Ucrania volvió a solicitar a sus aliados el envío de más sistemas de defensa aérea, incluidos misiles Patriot, para reforzar la protección de sus principales ciudades.
Fuente: BBC News


