Ecuador se encuentra en alerta roja ante la presencia de un episodio extremo del fenómeno El Niño, que podría intensificar las condiciones de sequía, elevar las temperaturas y aumentar el riesgo de incendios forestales en distintas zonas del país. Las autoridades mantienen vigilancia frente a los posibles impactos que este evento climático podría generar durante los próximos meses.
La situación ya muestra consecuencias concretas. Entre enero y agosto de 2026 se registraron 2.553 incendios forestales, principalmente en la región de la Sierra, que afectaron alrededor de 15.862 hectáreas. Las altas temperaturas y la baja humedad de la vegetación han favorecido la propagación de las llamas, incrementando la preocupación de las autoridades y organismos de emergencia.
El escenario climático también representa un desafío para la disponibilidad de agua, la agricultura y la protección de los ecosistemas. La experiencia de Ecuador adquiere especial relevancia para otros países de la región, entre ellos Perú, que también viene registrando temperaturas inusualmente elevadas y efectos asociados al fenómeno El Niño.
Fuente: La República


