El ejército iraní bombardeó instalaciones militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait el jueves, en una escalada que amplía el frente de hostilidades en el Golfo Pérsico y se produce pese a las amenazas del presidente Donald Trump de responder con nuevos ataques. En Emiratos, el objetivo señalado fue la base de Al Minhad, mientras que en Kuwait fue atacada la base aérea Ahmad al Jaber.
La ofensiva forma parte de una creciente escalada entre Irán y Estados Unidos, en la que también se han involucrado ataques o intentos de ataque contra posiciones estadounidenses en Jordania, Bahréin e Irak. Las autoridades de Kuwait informaron que sus sistemas de defensa aérea respondieron a los ataques, mientras que varios países de la región han reforzado sus medidas de seguridad ante la expansión del conflicto.
En cuanto a Kuwait, las fuerzas armadas iraníes afirmaron haber atacado la base aérea de Ahmad al Jaber, con misiles y drones dirigidos contra sistemas de comunicación por satélite, depósitos de equipos y hangares de aviones de combate. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Kuwait calificó los ataques de “amenaza directa a su seguridad y estabilidad, y a la seguridad de sus ciudadanos y residentes”, además de una “grave violación del derecho internacional”.
Este conflicto afecta y obstruye al Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo. La reanudación de las hostilidades ha generado preocupación internacional por la seguridad de la navegación y el suministro energético. Mientras tanto, Estados Unidos e Irán mantienen posiciones enfrentadas, sin señales claras de una pronta solución diplomática al conflicto.
Fuente: Infobae


