El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas una nueva etapa de interferencias externas en los procesos electorales de América Latina y afirmó que la democracia vuelve a estar “en jaque”. Durante su discurso, defendió la soberanía de los países de la región y sostuvo que Brasil no permitirá presiones internas o externas que afecten la voluntad popular.
Lula señaló que América Latina ha recorrido un largo camino para recuperar la voluntad popular, pero enfrenta nuevamente presiones de potencias extranjeras. En ese contexto, afirmó que Brasil necesita socios con una agenda positiva y rechazó que el país sea considerado parte del “patio trasero” de otra nación. Sus declaraciones se producen a menos de dos semanas de las elecciones brasileñas previstas para el 4 de octubre, en las que busca la reelección.
El mandatario también cuestionó el funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU y pidió reformas al sistema multilateral para afrontar los conflictos internacionales. Además, defendió la transparencia del sistema electoral brasileño, advirtió sobre los riesgos de la desinformación en redes sociales y sostuvo que las decisiones sobre los recursos estratégicos y las políticas económicas del país deben mantenerse bajo soberanía brasileña.
Fuente: La República


