El abogado Edison Huamán, defensor del expresidente Ollanta Humala, denunció una presunta persecución política tras la decisión del Ministerio Público de reabrir el caso Madre Mía, que investiga presuntos crímenes de esa humanidad cometidos en 1992 en la región Huánuco. Según el letrado, la formalización de esta nueva etapa procesal busca condenar a su patrocinado mediante pruebas “falsas o manipuladas” y mantener el control del caso desde Lima.
Huamán sostuvo que en 1991, cuando se hallaron los restos de 16 personas en Huánuco, Humala se encontraba trabajando en la capital, lo que según su versión de descarta cualquier implicación. Afirmó además que los hechos de 1992, cuando el exmandatario estuvo al mando de la base Madre Mía, solo se relacionan con dos cuerpos encontrados en Yanajanca, zona que no estaba bajo la jurisdicción del Batallón 313. El abogado cuestionó, además, la decisión fiscal de dividir la investigación por años, dejando una parte en Huánuco y otra en Lima, lo que considera una maniobra para sostener la persecución desde la capital.
Asimismo, Huamán rechazó el uso de antiguos audios sobre supuestos pagos a testigos, recordando que esos materiales fueron excluidos en procesos previos. Acusó al Ministerio Público de mantener una estrategia de hostigamiento judicial contra Humala desde 2006, señalando que casos como Lava Jato o los aportes de campaña también se habrían sustentado en pruebas “irregulares”. La Fiscalía, por su parte, informó que la investigación actual incluye los delitos de homicidio calificado y desaparición forzada de seis personas entre junio y septiembre de 1992, bajo la tipificación de crímenes de lesa humanidad, tras nuevos hallazgos forenses y testimonios que motivaron la reapertura del expediente originalmente archivado en 2009.
Fuente: Diario Correo


