El anuncio oficial de que Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, líder de la organización criminal “Los Injertos del Cono Norte”, será enviado al penal de máxima seguridad de Challapalca tras su extradición desde Paraguay, ha generado un fuerte rechazo social y político en la región de Tacna. El general PNP Víctor Revoredo confirmó la medida, que se ejecutará apenas el detenido arribe al país, como parte de una estrategia estatal frente al crimen organizado, pero diversas comunidades y organizaciones locales han manifestado su malestar ante esta decisión.
Sectores sociales y autoridades regionales argumentan que el uso de Challapalca para albergar internos de alta peligrosidad representa un riesgo para la seguridad ciudadana y la estabilidad regional, dado que ya en los últimos días se han trasladado decenas de reclusos vinculados a redes criminales a esa cárcel. El malestar se ha traducido en oficios dirigidos al Gobierno Central exigiendo detener esos traslados y en la convocatoria de un paro regional para el 4 de febrero, además de llamados a cerrar definitivamente la penitenciaría.
Organizaciones como el Frente de Defensa de Tacna y comunidades como la de Maure han señalado que la presencia de reclusos peligrosos afecta no solo la percepción de seguridad, sino también actividades económicas locales y el medio ambiente, mientras que autoridades locales demandan mayor participación en las decisiones que involucran a la región. La tensión se enmarca en una preocupación más amplia por la seguridad en Tacna y la gestión de centros penitenciarios de alta seguridad en el sur del país.
Fuente: La Gran Sala de Noticias


