Un tribunal de la ciudad de Yogyakarta condenó a 11 trabajadoras de una guardería a penas de entre dos y tres años de prisión por maltratar y mantener atados de manos y pies a bebés y niños pequeños que estaban bajo su cuidado. El caso ocurrió en el centro infantil Little Aresha y salió a la luz tras la difusión de imágenes de las cámaras de seguridad, donde se observaba a varios menores, en su mayoría de menos de dos años, tendidos en el suelo y con las extremidades sujetas con trapos.
La Policía también encontró a 20 niños hacinados en una habitación de apenas nueve metros cuadrados. Según las autoridades, la guardería atendía aproximadamente a 100 menores y más de la mitad habría sufrido algún tipo de maltrato. Las trabajadoras justificaron sus acciones señalando que el establecimiento no contaba con suficiente personal para atender a todos los niños. Sin embargo, el tribunal las declara culpables de maltrato, negligencia y violencia continuada contra menores de edad.
La sentencia estableció que seis cuidadoras recibirán dos años y seis meses de prisión, cuatro fueran condenadas a dos años y una recibiera tres años de cárcel. Además, cada una deberá pagar una multa de 60 millones de rupias indonesias.
El caso generó indignación entre los padres de familia, quienes cuestionaron la duración de las condenas y exigieron mayores sanciones por los daños ocasionados a los menores. La guardería fue clausurada y el director del establecimiento y el responsable de la fundación enfrentan procesos judiciales por separado.
Fuente: Diario Correo


