Un informe reciente de la Contraloría General de la República reveló que el Instituto Nacional Cardiovascular (INCOR), centro especializado bajo el Seguro Social de Salud (EsSalud), tiene 90 equipos biomédicos inoperativos y 82 medicamentos con bajo stock, condiciones que podrían comprometer la atención de pacientes con enfermedades del corazón y tratamientos urgentes. Entre los dispositivos afectados figuran ecocardiógrafos avanzados, electrocardiógrafos, desfibriladores y bombas de infusión esenciales para procedimientos complejos.
Del total de aparatos fuera de servicio, 62 corresponden a equipos de alta criticidad, necesarios en unidades de cuidados intensivos, cardiología clínica e intervencionista, anestesiología cardiovascular y quirófanos. El informe señala que 71 equipos son inoperativos para baja, sin posibilidad de reparación, y 19 están pendientes de arreglo, muchos de ellos superando su vida útil, lo que limita la capacidad diagnóstica y terapéutica del instituto.
Además de los equipos, la Contraloría advirtió que 82 productos farmacéuticos tienen disponibilidad reducida a menos de dos meses, incluidos 18 considerados esenciales para terapias cardiovasculares, y se detectó la falta de fármacos clave como el inmunosupresor tacrolimus, crucial para pacientes trasplantados. INCOR respondió que ha ejecutado acciones correctivas y que la mayoría de equipos inoperativos corresponden a instrumentos en proceso de baja por obsolescencia, aunque aseguró que no se ha suspendido la atención a pacientes.
Fuente: La República


