La reunión entre el presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, y el mandatario electo, José Antonio Kast, terminó abruptamente tras una disputa vinculada al proyecto de cable submarino de fibra óptica con participación china, en medio del proceso de transición de poder. El encuentro, que buscaba coordinar aspectos clave del traspaso presidencial, concluyó sin acuerdos y dejó en suspenso la continuidad de las instancias de coordinación entre ambos equipos.
Kast anunció la suspensión del proceso de traspaso al señalar que su equipo no confía plenamente en la información entregada por la actual administración, especialmente respecto al alcance y condiciones del proyecto tecnológico. Desde el entorno de Boric rechazaron las acusaciones de falta de transparencia y defendieron que los antecedentes fueron comunicados oportunamente, lo que profundizó la tensión política a menos de dos semanas del cambio de mando.
El quiebre ocurre en un contexto geopolítico sensible, marcado por la competencia estratégica entre China y Estados Unidos en materia de infraestructura digital y telecomunicaciones. Analistas advierten que la ruptura en la transición —un proceso históricamente institucionalizado en Chile— envía una señal de incertidumbre política tanto a nivel interno como internacional, en vísperas de la asunción del nuevo gobierno programada para el 11 de marzo.
Fuente: La República


