La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el próximo 1 de mayo se aplicará un aumento en los ingresos de los trabajadores, en un contexto marcado por crecientes protestas sociales y demandas sindicales. La medida, calificada como un ajuste “responsable”, no detalla aún si impactará directamente en el salario mínimo, que permanece congelado desde 2022, o en los esquemas de bonificaciones vigentes.
Rodríguez señaló que cualquier incremento dependerá de la disponibilidad de recursos y del desempeño de sectores estratégicos como hidrocarburos y minería. Asimismo, afirmó que el objetivo del Ejecutivo es recuperar progresivamente el poder adquisitivo de los trabajadores mediante el crecimiento productivo, en medio de un escenario económico aún afectado por inflación y restricciones financieras.
El anuncio coincide con movilizaciones de sindicatos y gremios en Caracas y otras ciudades, donde miles de trabajadores exigen salarios acordes al costo de vida y mejoras en las condiciones laborales. Las protestas reflejan el descontento por ingresos insuficientes frente a una canasta básica elevada, así como críticas al sistema de bonificaciones, que no incide en beneficios formales para jubilados y pensionistas.
Fuente: La República


