Una intensa tormenta invernal, descrita por meteorólogos como potencialmente histórica y resultado de un fenómeno de ciclón bomba, ha provocado la declaración de estado de emergencia en al menos siete estados del noreste de Estados Unidos, incluidos Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Connecticut, Rhode Island, Delaware y Massachusetts, ante la llegada de fuertes nevadas y vientos extremos. Las autoridades emitieron alertas por ventiscas graves, ráfagas de viento de hasta 112 km/h y condiciones de baja visibilidad que dificultan las operaciones normales.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani ordenó una prohibición temporal de viajes no esenciales, suspendió actividades públicas, cerró escuelas y recomendó a los residentes permanecer en sus hogares mientras persisten las condiciones peligrosas. El transporte aéreo y terrestre se ha visto gravemente afectado: se reportaron miles de cancelaciones de vuelos y paralizaciones en rutas principales en toda la región, complicando la movilidad de millones de personas.
El fenómeno ha generado impactos generalizados en la infraestructura y servicios básicos, con cortes de energía, cancelaciones de eventos y la suspensión de servicios ferroviarios y autobuses en zonas afectadas. Las autoridades continúan monitoreando la evolución del sistema meteorológico, mientras amplían los esfuerzos de emergencia para despejar carreteras y asistir a los residentes ante una tormenta que podría entrar en los registros como una de las más severas en décadas en el noreste estadounidense.
Fuente: La República


