El gobierno de Israel, a través de Yossi Fuchs, secretario del gabinete y asesor del primer ministro Benjamín Netanyahu, anunció que otorgará un plazo de 60 días al grupo islamista Hamás para que entregue todas sus armas en la Franja de Gaza, incluyendo fusiles automáticos, como condición para mantener el alto el fuego vigente. Fuchs afirmó que este ultimátum, respaldado por la administración de Estados Unidos, podría comenzar con una próxima reunión del «Board of Peace» y que, si no se cumple, las Fuerzas de Defensa israelíes reanudarán operaciones militares intensas en el enclave.
La medida refleja la postura de Tel Aviv de exigir la desmilitarización total de Gaza como parte de su estrategia para consolidar la tregua y antes de posibles elecciones programadas para junio. Israel también ha señalado que, además de la entrega de armas, será necesario destruir túneles subterráneos utilizados por Hamás, como parte del proceso de seguridad en la zona. Las autoridades militares han reiterado que están preparadas para volver a la ofensiva si el plazo expira sin resultados.
Desde el lado palestino, Hamás ha rechazado el ultimátum, calificándolo de amenaza sin base formal en las negociaciones en curso. Un alto dirigente aseguró que el grupo no ha sido notificado oficialmente y desestimó las declaraciones como meras presiones de Israel, lo que aumenta la incertidumbre sobre la continuidad del alto el fuego y las perspectivas de una solución pacífica en la región.
Fuente: La República


