La NASA autorizó el inicio de la fase de implementación de la misión Rosalind Franklin, un proyecto científico orientado a estudiar el subsuelo de Marte en busca de posibles indicios de vida pasada o presente. Esta iniciativa forma parte de una colaboración internacional con la Agencia Espacial Europea (ESA), que lidera el desarrollo del rover y los principales componentes de la misión.
El rover contará con la capacidad de perforar hasta dos metros bajo la superficie marciana, lo que permitirá acceder a capas protegidas de la radiación y con mayor probabilidad de conservar compuestos orgánicos. Estas muestras serán analizadas para identificar elementos asociados a procesos biológicos, ampliando el conocimiento sobre la habitabilidad del planeta rojo.
La misión tiene previsto operar en la región de Oxia Planum, considerada de alto interés científico por sus características geológicas. Con un lanzamiento estimado para 2028, este proyecto representa un avance clave en la exploración espacial y en la búsqueda de evidencias que permitan determinar si Marte albergó vida en algún momento de su historia.
Fuente: Correo


