Una comisión de investigación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) concluyó que Rusia cometió crímenes contra la humanidad por la deportación y traslado forzoso de miles de niños ucranianos desde territorios ocupados hacia Rusia. El informe, elaborado por la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, señala que estas acciones forman parte de una política sistemática aplicada desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
La investigación documentó al menos 1.205 casos de menores trasladados sin el consentimiento de sus familias desde cinco regiones ucranianas, de los cuales alrededor del 80 % aún no ha regresado a su país. Los expertos sostienen que muchos niños fueron enviados a instituciones rusas, adoptados por familias o sometidos a programas de reeducación, lo que dificulta su localización y retorno.
El informe también advierte que estas acciones habrían sido coordinadas desde los niveles más altos del gobierno ruso. Ucrania estima que cerca de 20.000 menores han sido trasladados a Rusia o a territorios bajo su control desde el inicio de la guerra, mientras que Moscú rechaza las acusaciones y sostiene que se trata de evacuaciones para proteger a civiles en zonas de conflicto.
Fuente: La República


