La Misión de Observación de Derechos Humanos de las Naciones Unidas informó que, entre enero y junio de 2026, la guerra entre Rusia y Ucrania dejó al menos 1.396 civiles muertos y 7.978 heridos. El organismo señaló que esta cifra representa un incremento del 37 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, reflejando un recrudecimiento de la violencia sobre la población civil.
De acuerdo con el informe presentado en Ginebra, la mayoría de las víctimas se registró como consecuencia de bombardeos con misiles, drones y artillería en zonas urbanas. La ONU advirtió que los ataques contra civiles y la infraestructura esencial continúan provocando graves consecuencias humanitarias y recordó que estas acciones pueden constituir violaciones al derecho internacional humanitario.
El organismo internacional instó a las partes en conflicto a respetar el derecho internacional y adoptar medidas para proteger a la población civil. Mientras tanto, los ataques entre Rusia y Ucrania continúan intensificándose, agravando la crisis humanitaria y elevando el número de víctimas en distintas regiones del país.
Fuente: La República


