La empresa estatal Petroperú enfrenta pérdidas de ingresos millonarios debido a la falta de respaldo oportuno del Gobierno, en un contexto internacional marcado por altos márgenes de refinación de combustibles. Según especialistas, el procesamiento de crudo alcanza ganancias cercanas a los US$50 por barril, impulsadas por factores como la guerra en Medio Oriente, lo que representa una oportunidad que la petrolera no logra capitalizar.
El principal obstáculo es la falta de liquidez, que limita la capacidad de la empresa para adquirir crudo y operar a plena capacidad. Actualmente, la Refinería de Talara funciona por debajo de su potencial —alrededor de 60.000 barriles diarios frente a una capacidad cercana a los 100.000—, lo que reduce significativamente sus ingresos y afecta su situación financiera.
Expertos y representantes del sector advierten que esta inacción estatal impide aprovechar una coyuntura favorable para el país y podría traducirse en mayores costos de importación de combustibles, impactando directamente en los consumidores. Asimismo, señalan que la falta de decisiones oportunas agrava la crisis de la empresa y deteriora su imagen, pese a contar con una de las refinerías más modernas de la región.
Fuente: La República


