Las protestas de estudiantes de secundaria se extendieron por distintas ciudades de Francia y derivaron en enfrentamientos con la Policía, bloqueos e incendios de contenedores. Unos 400 liceos permanecieron cerrados este viernes, mientras que las movilizaciones alcanzaron a más de 500 centros educativos. Los estudiantes reclaman mejores condiciones de enseñanza, mayor disponibilidad de docentes y mejoras en la infraestructura escolar.
Los incidentes se registraron en ciudades como París, Marsella, Rennes y Estrasburgo, donde las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y otros medios para dispersar a los manifestantes. Según las autoridades, alrededor de 2.000 personas fueron detenidas desde el inicio de las movilizaciones, mientras que más de 300 policías y gendarmes, 170 estudiantes y 65 trabajadores de la educación resultaron heridos.
El Gobierno francés sostiene que los reclamos educativos se han visto acompañados por actos de violencia y pidió a las familias evitar que los menores participen en los disturbios. Al mismo tiempo, el Ministerio de Educación inició conversaciones con organizaciones estudiantiles y sindicatos para buscar una salida al conflicto. El Ejecutivo también ha atribuido parte de la movilización a sectores políticos de izquierda, acusación que fue rechazada por La Francia Insumisa.
Fuente: Infobae


