Las fuerzas armadas rusas realizaron un amplio ataque contra Ucrania con cerca de 396 drones y 29 misiles de diversos tipos, horas antes del inicio en Ginebra de una nueva ronda de negociaciones de paz mediada por Estados Unidos entre delegaciones de Moscú, Kiev y Washington, según informó la Fuerza Aérea ucraniana. La ofensiva, orientada principalmente contra la infraestructura energética y civil, afectó al suministro eléctrico y de calefacción en varias regiones del país en pleno invierno.
El ataque dejó al menos tres trabajadores muertos cerca de una central termoeléctrica en Sloviansk y causó daños en 13 localidades, incluidos edificios residenciales y redes eléctricas clave, según las autoridades ucranianas. Las defensas aéreas ucranianas abatieron la mayoría de los drones y misiles, aunque varios impactos causaron interrupciones de energía y agua en ciudades como Odesa, afectando servicios básicos y el regreso a clases de miles de estudiantes en temperaturas que llegaron hasta -20 °C.
El presidente Volodímir Zelenski condenó el bombardeo como un “ataque combinado calculado para causar el máximo daño posible” y subrayó que desacredita los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto que ya se aproxima a su quinto año. La ofensiva se produce en un contexto de tensión creciente, con la guerra entre Rusia y Ucrania sin una resolución clara y mientras la comunidad internacional intensifica las presiones diplomáticas y sanciones sobre Moscú.
Fuente: La República


