Rusia ejecutó uno de los ataques más masivos desde el inicio del conflicto al lanzar cerca de mil drones contra Ucrania en un periodo de 24 horas, dejando al menos ocho personas fallecidas y decenas de heridos en distintas regiones del país. La ofensiva combinó bombardeos nocturnos y una inusual operación diurna, ampliando el alcance y la intensidad de los ataques.
El despliegue incluyó más de 550 drones durante el día, una táctica poco habitual en las fuerzas rusas, que suelen privilegiar ataques nocturnos para saturar las defensas aéreas. Las ofensivas impactaron múltiples zonas, incluyendo regiones del centro y oeste del país, así como la ciudad de Leópolis, donde se registraron daños en infraestructura y patrimonio histórico.
Entre los daños más significativos se reportó un incendio en el Complejo del Monasterio Bernardino, considerado patrimonio de la humanidad, además de afectaciones en al menos once regiones ucranianas. La magnitud del ataque evidencia una escalada en el uso de drones como herramienta clave en la guerra, elevando la presión sobre los sistemas de defensa aérea del país.
Fuente: Infobae


