Un informe periodístico reveló que seis de los 16 aspirantes al Congreso por Renovación Popular afiliados a diversas confesiones evangélicas registran denuncias policiales por presuntas conductas delictivas, entre ellas violencia contra la mujer, conducir en estado de ebriedad, estafa y usurpación, según los archivos oficiales revisados por La República. Las denuncias han encendido el debate sobre la integridad de los candidatos que se promueven bajo la consigna del “voto cristiano” en las elecciones generales de 2026 en Perú.
Entre los casos más destacados figura Irma Palomino Padilla, candidata por Apurímac, quien acumula múltiples denuncias, y Esdras Medina Minaya, actual congresista que busca la reelección y fue denunciado por violencia familiar y otros delitos durante y después de su gestión municipal en Arequipa. También se reportan antecedentes policiales contra José Guerra Velásquez por presuntas intervenciones por conducir bajo efectos de alcohol, y Gremy Azocar Fajardo, implicada en un caso por violencia y medidas de protección familiar, aunque esta última sostiene que fue declarada no responsable y busca la anulación del registro en la base de datos.
Otros dos aspirantes, Olga Condori Quispe y Paola Martínez Paitán, afrontan denuncias por estafa y agresión física, respectivamente, casos que ambos candidatos rechazan calificándolos de malentendidos o falsos. La revelación de estos antecedentes coincide con el impulso de Renovación Popular por consolidar un bloque legislativo con fuerte presencia religiosa, lo que ha generado cuestionamientos sobre la coherencia entre la prédica moral y los registros policiales de algunos de sus postulantes.
Fuente: La República


