El sistema de control biométrico continúa generando cuestionamientos tras su implementación, debido a las extensas colas y demoras registradas en los puntos donde se exige la validación de identidad. Usuarios reportaron esperas prolongadas que, en algunos casos, superaron varias horas, lo que provocó malestar y reclamos por la falta de previsión ante la alta demanda.
Las principales quejas se centran en la lentitud del proceso de verificación y en fallas técnicas que obligaron a reiniciar equipos o repetir el registro de huellas digitales en varias oportunidades. Esta situación ocasionó congestión en los accesos y desorden, especialmente en horarios de mayor afluencia, afectando el normal desarrollo de actividades.
Ciudadanos y representantes de distintos sectores advirtieron que la medida, si bien busca reforzar los mecanismos de control, no habría sido acompañada de una adecuada planificación logística ni de personal suficiente para atender el flujo de personas. Asimismo, cuestionaron la ausencia de canales ágiles de orientación para resolver inconvenientes durante el procedimiento.
Frente a los reclamos, las autoridades defendieron la implementación del sistema señalando que se trata de una herramienta orientada a fortalecer la seguridad y garantizar mayor transparencia. No obstante, indicaron que evaluarán ajustes operativos para reducir los tiempos de espera y mejorar la atención, en medio de un debate que sigue abierto sobre la eficacia y oportunidad del control biométrico.
Fuente: Diario Sin Fronteras


