El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo de tregua de 10 días entre Israel y Líbano, con el objetivo de detener temporalmente las hostilidades en una de las zonas más tensas de Oriente Medio. El alto el fuego, alcanzado tras conversaciones con autoridades israelíes y libanesas, busca abrir una ventana para negociaciones más amplias, en medio de un conflicto que ha dejado miles de víctimas y desplazados.
La tregua se produce en un contexto de enfrentamientos intensos entre Israel y el grupo Hezbollah, respaldado por Irán, y aunque contempla una pausa en los ataques, no implica una retirada de tropas ni la resolución de los puntos centrales del conflicto. Analistas advierten que el acuerdo es frágil, ya que persisten desacuerdos sobre la presencia militar en el sur del Líbano y el desarme de Hezbollah, factores clave para una paz duradera.
En paralelo, Estados Unidos mantiene un bloqueo marítimo sobre Irán como parte de su estrategia de presión, pese a señales de distensión como la reapertura del estrecho de Ormuz para el tránsito comercial. Washington ha señalado que estas restricciones continuarán hasta lograr un acuerdo más amplio, lo que mantiene elevada la tensión regional y genera incertidumbre sobre el impacto en el suministro energético global.
Fuente: La República


