El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la presión sobre Irán al advertir que podría atacar infraestructura crítica, incluidas plantas de desalinización, centrales energéticas y la estratégica isla de Kharg, si no se alcanza un acuerdo de paz en el corto plazo. Las declaraciones se realizaron en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, donde Washington asegura avanzar en negociaciones, aunque Teherán rechaza las condiciones planteadas.
El mandatario estadounidense señaló que, de no lograrse un entendimiento, su gobierno podría “obliterar” instalaciones clave que sostienen el suministro energético y de agua en Irán, lo que ha generado preocupación internacional por el posible impacto humanitario. Expertos y organismos han advertido que atacar infraestructura civil, como plantas de agua potable, podría constituir una violación del derecho internacional, al afectar directamente a la población.
En paralelo, Trump también ha planteado la posibilidad de tomar control de la isla de Kharg, principal centro de exportación petrolera iraní, como medida de presión económica y estratégica. Analistas advierten que una acción de este tipo implicaría altos riesgos militares y podría agravar el conflicto regional, además de generar repercusiones en los mercados energéticos globales.
Fuente: La República


