El club Universitario de Deportes atraviesa una crisis deportiva tras un inicio irregular en la temporada 2026, pese a llegar como tricampeón vigente. En este contexto, el director deportivo Álvaro Barco ha sido señalado como uno de los principales responsables por una serie de decisiones adoptadas en los últimos seis meses, que habrían debilitado la estructura del equipo.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la planificación deportiva, marcada por la demora en la elección del entrenador tras la salida de Jorge Fossati. La negociación fallida con el técnico uruguayo retrasó la llegada de su reemplazo, Javier Rabanal, lo que impactó directamente en la conformación del plantel y en el inicio de la temporada. A ello se suma la decisión de modificar el sistema táctico que había llevado al éxito al equipo, generando una pérdida de identidad futbolística y una desconexión entre el comando técnico y el plantel.
Otro factor determinante ha sido el rendimiento de los fichajes realizados para la campaña 2026, varios de los cuales no han logrado consolidarse ni responder a las expectativas. La falta de coherencia en la construcción del equipo y la escasa incidencia de los refuerzos han acentuado el mal momento deportivo, dejando al club en una posición incómoda en el torneo local y bajo creciente presión por parte de la hinchada y el entorno.
Fuente: El Comercio


