El Partido Demócrata consiguió importantes victorias en las elecciones legislativas de medio mandato realizadas el 3 de noviembre en Estados Unidos, logrando recuperar el control del Congreso y convirtiéndose en un contrapeso para el gobierno del presidente Donald Trump. Los resultados marcaron un cambio en el escenario político estadounidense, luego de que la oposición lograra imponerse en estados que tradicionalmente habían mantenido respaldo republicano.
En la Cámara de Representantes, los demócratas alcanzaron la mayoría de los escaños, superando los 218 necesarios para controlar esta instancia legislativa. Asimismo, consiguieron avanzar en la disputa por el Senado y arrebatar varias posiciones a los republicanos en estados como Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Kansas. De esta manera, el partido opositor consiguió el control de ambas cámaras, según las proyecciones y resultados difundidos por medios estadounidenses.
Este resultado representa un revés político para Donald Trump, cuya administración deberá afrontar un Congreso con mayoría demócrata durante los próximos dos años de su mandato. El nuevo escenario podría dificultar la aprobación de iniciativas presidenciales y abrir la posibilidad de investigaciones legislativas sobre la gestión del Gobierno. Las elecciones intermedias se convirtieron así en un indicador del respaldo ciudadano a la administración republicana y modificaron el equilibrio de fuerzas en la política estadounidense.
Fuente: La República


