España analiza la incorporación de un nuevo avión de combate de quinta generación como parte de su estrategia de modernización militar y reducción de dependencia tecnológica de Estados Unidos. El proyecto contempla alternativas europeas y alianzas industriales para reemplazar progresivamente la flota de cazas F-18 del Ejército del Aire español.
La iniciativa se desarrolla en paralelo a los programas de defensa impulsados por Europa, entre ellos el Future Combat Air System (FCAS), liderado por Francia, Alemania y España. Este sistema busca desarrollar aeronaves de nueva generación con integración de drones, inteligencia artificial y tecnología furtiva, aunque retrasos y disputas industriales han obligado a Madrid a evaluar opciones complementarias para cubrir sus necesidades operativas futuras.
En las últimas semanas también se confirmó el fortalecimiento de la cooperación entre España y Turquía en materia aeronáutica, tras acuerdos entre Airbus y Turkish Aerospace para desarrollar sistemas de entrenamiento y nuevas plataformas aéreas. Analistas consideran que estos movimientos reflejan la intención española de consolidar una mayor autonomía estratégica dentro del nuevo escenario de defensa europeo.
Fuente: La República


