La Policía turca detuvo a entre 80 y 90 personas, incluidos al menos dos periodistas, durante una protesta realizada frente al Palacio de Justicia de Çağlayan, en Estambul. La manifestación rechazaba las recientes redadas contra activistas y organizaciones de la comunidad LGBT.
Las operaciones policiales, realizadas bajo el nombre “Mi familia está segura”, alcanzaron a 162 sospechosos y dejaron alrededor de 70 detenidos, según medios turcos. Las autoridades investigan a los involucrados por presuntos delitos como difusión de contenido obsceno y facilitación de la prostitución. Además, fueron bloqueadas cuentas en redes sociales y sitios web de organizaciones LGBT.
La situación generó cuestionamientos de organismos internacionales. El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, expresó preocupación por las detenciones, las redadas y las restricciones digitales, y pidió garantizar procesos judiciales justos. La Unión Europea también manifestó su inquietud por las medidas adoptadas contra activistas y organizaciones de derechos humanos.
Fuente: La República


